Esta reflexión de Perogrullo hizo su aparición en mi cabeza mientras conducía por un monte lleno de pinos. De golpe y porrazo, en medio de la pinada, pude identificar lo que me pone: la cosa básica, primigenia, obscena, feromónica, pasional y un mucho salvaje. Si tuviera que elegir un icono sería parecido a un Jerónimo despechorrado y sudoroso galopando por la praderas. Y al mismo tiempo, se me reveló qué es lo que me pierde:...
Esta semana traigo a mi memoria este recuerdo privado que hago público a condición de que me guardéis el secreto. Es ya de noche, noche profunda y oscura. Duermo, o eso deseo, pero el vértigo me despierta intermitentemente. Han sido horas bebiendo y bailando en la ciudad, mientras la Alhambra, a lo lejos, vigilaba. Esperaba que ella finalmente se viniese conmigo. Pero como casi siempre me he tenido que volver sólo, y solo estoy en...
Este es un dicho muy muy popular en mi otra media patria, porque ya saben que yo no tengo una sino dos medias patrias y que crecí y vivo con el corazón dividido entre gaitas y guitarrones, entre mitología celta y leyendas aztecas y que me cuesta decidirme ante una buena fabada (aunque sea de lata) o los chilaquiles(1) que me prepara mi madre cuando me paso dos días seguidos torturándola a base de rancheras...
Buscando en el fondo editorial me he encontrado con este relato de terror académico que hago público para que sepa el personal que el doctorado no se regala. Como bien decía Don Gregorio Marañón: «En España, las oposiciones son el espectáculo más sangriento después de los toros«, no es por enmendar la plana al maestro, pero yo añadiría que defender un trabajo de doctorado no le anda a la zaga a una oposición. A mis...
Les sigo contando mi proceso de encontrarme a mí misma y de explorar los recovecos de mi atormentado ser. La cosa es que ríete tú del cambio radical que te ofrecían semanalmente en televisión, porque para cambio el mío y encima curradito y pagadito solo por mí; empecé a finales de año y terminé quitándome quince kilos de encima (a base de dieta incluyendo jamón serrano y pan y aceite de oliva virgen y de...
Desde mediados de febrero de este año me he declarado a mí misma Reserva de la Biosfera y, por si esto fuera poco, en Barbecho voluntario. Es decir, según la Wikipedia, estoy en estado de conservación y protección de mi propia biodiversidad y persigo el desarrollo económico y humano de mí misma, así como la investigación, la educación y el intercambio de información con otras reservas que forman la red mundial, peeeero…, y de ahí...
Reconozco que normalmente suelo llegar a todo en esta vida o con demasiada antelación o con demasiado retraso. A los cuatro años mis dos canciones favoritas eran el submarino amarillo (que me la enseñó mi madre, Beatlemaníaca donde las hubiera) y el conejo de la Loles (que por lo visto me la enseñó el hermano de mi madre, solo para fastidiar), y atormentaba a mi abuela día y noche con esas dos sugerentes melodías en...