La arbitrariedad

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4 Responses

  1. Este 4º jinete era ya conocido en mi prehistórica época de colegial. Los hijos de padres terratenientes contaban con numerosos privilegios. Recuerdo el caso del padre de un alumno que donaba al colegio cantidades significativas de aceite, que éste sabía utilizar en su provecho. Presumía ante todos nosotros, que él se echaba una mancha de aceite en la solapa y el día del examen la mostraba al Hermano de turno y la consecuencia era…el aprobado seguro.
    Como comprobarás tus memoria colegiales son para mí como una especial madalena de Proust.

  2. lula says:

    Miguel,
    La injusticia es difícil de erradicar, pero más difícil es asumirla. La arbitrariedad nos persigue y hay que correr más que ella.
    Me alegro que las memorias colegiales te recuerden a las magdalenas de Proust, que al fin y al cabo son dulces.

  3. montsefc says:

    Qué fuerte…
    Hay que ser de no sé que manera para poder ensañarte así con una niña.
    Simplemente, ¡no doy crédito!

  4. lula says:

    Si, Montse. Eran tiempos terribles que espero que no vuelvan

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