Author: S. M.

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Paseando el sacromonte

Mi madre se enamoró de Rafael Villoslada con dieciséis años. Para ella, él era perfecto. Pintaba retratos al óleo, bailaba tangos, era oficial del ejército y tenía unos ojos azules y una sonrisa que derretían a cualquiera. Vivieron un noviazgo de cinco años por carta. Por último, ella se enteró que Rafael tenía una querida. No una aventura pasajera, sino una relación estable con una gitana del Sacromonte con la que convivía. Siempre le oí...

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Elegía a un mocito viejo

“¡Estás más volá que una candela de papeles!”, me decías. “¿Tú eres tonta o has comido bolitas?” Me decías. “Esa jibia de choco ¿la has hincado en el arriate para ver si te crecen choquitos?” me decías. Y aunque no me lo decías te gustaba verme reír. Sí me dijiste muchas veces que no te gustaba verme llorar. Yo te decía que me gustaba oírte cantar. Algo que sólo hacías en medio del monte y...

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Los ojos no tienen alcalde

Imagen tomada de wwwvireta.blogia.com Una mujer de este pueblo del sur en el que habito me contó que su marido, como todos los hombres, miraba a las chicas guapas con las que se cruzaba. A ella, mujer decente donde las haya, le ocurría lo mismo con los maromazos de esta tierra de frontera. Los contemplaba y paladeaba con los ojos, sin que eso supusiera faltarle a nadie. Niña, yo no he conocido más hombre que...

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Ausencias

Según tengo entendido los memes es lo que siempre hemos llamado listas. Desde que tengo memoria mi vida ha estado llena de listas: los deberes, la compra, los niños que me gustaban, la ropa que me compraría cuando tuviera dinero, las cosas que he ido dejando sin hacer, las cosas que no puedo dejar de hacer, las casas que he habitado, los sitios a los que quiero ir… Un sinfín de listas. Las listas de...

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El ciclo

Despertó nuevamente con escalofríos. El vacío del estómago parecía solo una sombra de lo vacío que era todo. La carne de gallina le devolvió el sabor de la última dosis, aún amarga y ya apenas memoria. Y hablando de memoria, ¿qué fue lo que pasó ayer? ¿O fue antesdeayer? En lo de hoy, mejor ni pensar -¡qué vértigo!-. Tengo que dejarlo. No puedo vivir eternamente en la confusión. Bajarme del globo. O salirme de él....

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Un hueco

Tanto tiempo con las puertas cerradas, que una noche de humo decidió abrirlas. El humo la condujo hasta el hueco de su cuello, que mordió contra todo pronóstico. Y en menos de una luna se encontró fantaseando con ese hueco. A la hora de elegir la ropa que fijara su mirada. Ensayando sonrisas frente al espejo para encontrar la más pícara. ¿Qué vino le gustará? ¿Qué cuento le contaré hoy? Ahora, con el verde del...

Un mito del fin del mundo 4

Un mito del fin del mundo

Hubo un tiempo en que el mundo tenía límites precisos. Era un mundo cerrado, con un gran mar interior y rodeado por la inmensidad de lo desconocido, en el que convivían dioses y hombres. Del amor entre el más fuerte de esos dioses y una mujer nació un gigante al que llamaron Heracles. Cuando Heracles creció, su parte humana -¿o fue la divina?- buscó una esposa y con ella engendró varios hijos. Pero un día,...

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El koan(1) velo-boatiné

Amanezco en este indeciso domingo de marzo y me desayuno con el relato Símbolos de mujer. La sola mención de la boatiné ha hecho desfilar ante mí todas las batas de mi familia de ocho mujeres incluyendo abuela y bisabuela, amén de las de las vecinas de una comunidad bien avenida. Mi madre, en cuanto a parámetros estéticos, me crió bajo dos premisas: “ponte la bata” y “te deberías poner una fajita”. De la fajita...