Category: Infancia

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La arbitrariedad

De los cuatro jinetes de la Apocalipsis que sufrí en el colegio los tres primeros, el hambre, el frío, y el sueño, eran tormentos físicos, pero el cuarto, la arbitrariedad, iba directo a la línea de flotación emocional y añadía a las penalidades una vuelta de tuerca con el desasosiego. De nada valía la prudencia, una espada de Damocles pendía de un hilo sobre cada cabeza a la merced del capricho de las monjas que...

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El sueño

Los dos primeros jinetes de la Apocalipsis, el hambre y el frío tenían una sola cara y era terrible. Sin embargo, el sueño tenía dos facetas, una buena y otra mala: cuando se dormía era placentero pero cuando el despertar era abrupto se quedaba enquistado hasta ser doloroso. En las familias cuando los niños se van a la cama no les suele faltar un beso e incluso un cuento, por las mañanas se les despierta...

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Galletas de vainilla

Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro triste día tan melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en la que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me...

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El talento

El 2007 lo inicié escribiendo un post titulado El blog como religión que estaba inspirado en la reflexión de Andrés sobre Blogs ¿Herramienta o religión?. Este año quiero continuar con la tradición siguiendo de nuevo los pasos de Andrés en Talentotontería o Matrix, de Julen en una de sus estupendas ideas radicales: Libera talento no lo retengas y de Telémaco en Piedras autodeslizantes. ¡Va por ustedes maestros! Escuché la palabra talento por primera vez en...

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La costura

Sin tiempo para ponerme a escribir, tiro de fondo editorial y rescato estey relato que me gusta mucho y que me ha traído a la memoria una charla que he tenido con la Arpía más famosa de la blogesfera. No tengo el aspecto de ser una modistilla. Es más, si le preguntas a las personas que me conocen jurarían que no sé coser. Dentro de mi círculo íntimo sí saben de mi pasión por la...

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La fábula de las cerezas

Si en algo me distinguió la fortuna fue en el abuelo maravilloso que tuve. Siempre supuso un ejemplo para mí, pero la verdad es que nunca podré alcanzar todas sus virtudes, ya que mis genes están contaminados con los de otros ascendientes menos perfectos. Mi abuelo vivió una infancia difícil, se quedo huérfano de padre y madre con 10 años, teniendo que dejar la escuela y ponerse a trabajar en el campo. Ese revés del...