LAS MENTIRAS

El mecanismo de la mentira es algo que se aprende en la más tierna infancia.

1.- EL RATONCITO PEREZ

Mi vecina Rosa brega a diario con su progenie, compuesta por tres tiernos infantes. El mayor de ellos, a punto de cumplir los diez años, ya ha descubierto alguna de las grandes mentiras de la infancia, y entre ellas la del Ratoncito Pérez. Aunque frente a su madre hace como que no lo sabe. Así puede seguir exigiendo su tributo cada vez que se le cae un diente.

El último diente se le cayó hará una semana. Estuvo toda la tarde diciendo: "Mamá, ¿no se te olvidará lo del Ratoncito Pérez?"

Pero esa noche Rosa, exhausta tras echar de comer a su marido, los tres niños y las dos gatas, tras sacar la carne del congelador para el estofado del día siguiente y dejar la lavadora cargada con ropa de color, olvidó hacer los deberes y el Ratoncito Pérez no apareció.

Su hijo mellado, naturalmente, echó en falta la visita de modo inmediato. Nada más despertarse constató la ausencia de diente y/o regalo bajo la almohada. Sin piedad, empezó a quejarse: "Mamá, ¡el Ratoncito Pérez no ha venido!"

Rosa se sintió culpable por su mala memoria e intentó mascullar una excusa: "No habrá podido, David. Anda, levántate y vístete que llegamos tarde".

Mientras se vestía, David no dejaba de protestar: "No es justo, mamá. Cuando a cualquiera de mis hermanos se le cae un diente, siempre viene. ¡Para él ( y ponía mucho énfasis en ÉL) son mucho más importantes que yo!"

Bombardeada por tan implacable chantaje emocional, y mientras intentaba por cuarta vez abrocharle la cazadora a la pequeña, Rosa empezó a maldecir en silencio al Ratoncito Pérez y a todos los roedores del universo.

Cuando por fin abrió la puerta para salir hacia el colegio con sus polluelos, la gata Blanquita estaba sentada en el umbral junto al magnífico trofeo conseguido en su cacería nocturna: un pequeño, parduzco e inerte ratoncillo de campo.

Rosa, triunfal, el espetó a David: "¿Ves por qué no pudo venir? ¡Aquí tienes al Ratoncito Pérez! Si tienes algo que decir, habla con Blanquita."

S.M

Más relatos de S.M., pulsar aquí
e-mail de contacto: elraku@gmail.com