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4 Respuestas

  1. Lula Towanda dice:

    El prólogo, de obligada lectura aunque nos acucie la impaciencia de leer el libro, viene a ser como un comentario muy trabajado de un post.Así como el prólogo enriquece al libro, el comentario hace lo propio al post. Aunque no es así en todos los casos. Se podía extrapolar a ese slogan publicitario que dice ¿Cueces o enriqueces?

  2. Complementar–o «enriquecer», como bien dices- el contenido del libro, es el verdadero objeto del prólogo. Pero no muchas veces el lector lo cree así. Que el prologuista tenga «nombre» ayuda en buena medida a que el prólogo sea leído. Y si está bien construido no se puede pedir másEl comentario a un post es posible que se acerque a un, casi siempre, amable epílogo :-))

  3. Fernando dice:

    Me han pedido escribir un prólogo, a lo que he accedido gustoso, y he de decir que me siento identificado en esta entrada.

  4. Fernando:Con independencia de los peligros que encierra firmar un prólogo, la realidad es que es un tema muy grato.Te deseo mucho éxito.

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