La maqueta

La prueba de fuego para superar el periodo de prueba consistía en hacer que el trabajo encomendado funcionase en la maqueta. El paso de la lectura de manuales (teoría)  al trabajo en campo (práctica) llevaba implícito un cambio de look. La iniciación al mundo real era precedida por la investidura de una bata blanca que dotaba de un estilismo innovador, pero que sobre todo  protegía de la suciedad que suele haber en estos lugares.

La maqueta estaba ubicada en la planta superior de un edificio de la operadora de telecomunicaciones para la que trabajábamos. Las plantas inferiores se encontraban los equipos en producción y  estaba prohibido pasar. El espacio que ocupábamos era muy amplio y lo compartíamos con los «desocupados» unos empleados de la operadora  que no tenían nada que hacer. Sus mesas estaban  vacías, no tenían papeles ni bolígrafos ni lapiceros. En esas fechas  no existían los ordenadores personales y por supuesto no había Internet así que no tenían NADA con que distraerse salvo charlar, hacer punto de  media o cuidar de sus hijos hasta que  fuera la hora de entrada al colegio. No llegamos a confraternizar con ellos  y nunca supimos por qué estaban condenados a la productividad nula.

Los que trabajábamos en la maqueta nos distinguíamos por la bata blanca y por las peleas por los escasos MDS en los que programábamos. Los nuevos éramos el último mono y cuando llegaba uno de los antiguos hacía valer tus derechos de antigüedad y nos despojaban de los recursos para trabajar. Eso generaba mucho estrés pero no llegaba la sangre al río.

Los nuevos teníamos mitificados a los antiguos por lo mucho que sabían y lo bien que se desenvolvían  entre los cables y los hierros de la maqueta.  El más respetado era  F. Bendito, tan inteligente como buena persona y con un sentido del humor fuera de lo común. Era el jefe de Hardware y responsable de maqueta, a la que defendía frente a los ataques de los hijos de  los “desocupados” que jugaban al escondite entre los cables de la maqueta o de alguna bata blanca con ideas de bombero.

Micky era otro de los antiguos que admirabamos por lo mucho que sabía y ayudaba a los demás. Era ingeniero Software y estaba desarrollando el sistema de arranque de la maqueta. En aquel momento uno de los procesos más delicados de la maqueta era cargarle los programas. La operación se realizaba por una línea de comunicaciones, podía tardar horas y ante el menor error había que empezar de nuevo.  La prueba de su programa dio lugar a una de las anécdotas más divertidas del proyecto.

Micky tenía que cargar su programa mediante cable y luego probar que se podía recargar vía disquete. En una de esas pruebas se le quedó bloqueado el disquete y no lo podía sacar. Como necesitaba extraerlo y no quería tener que recargar de nuevo el programa no se le ocurrió otra cosa que coger un destornillador de la zona hardware para forzar la salida del disquete. F. Bendito que le vio con una herramienta en la mano que no era software  le cerró el paso. Micky, que era cabezota como el solo, insistía en reventar el disquete. Los nuevos mirábamos atónitos como nuestros mayores estaban a punto de llegar a las manos pero como cabía de esperar entre dos buenas personas todo quedo en unas risas.

Así era la vida de maqueta, divertida y llena de anécdotas. He tenido la suerte de pasar muchas horas en ellas y  las recuerdo con mucha ternura a pesar de las medias que se me han echado a perder por las mil posibilidades que existen de engancharte con algo en ellas.

Micky y F. Bendito, por su forma de ser, fueron protagonistas de muchas historias y en la próxima entrega hablaremos de ellos.

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4 Respuestas

  1. ¡¡Antiguos y nuevos!!. Cómo me suena.
    En una ocasión que me enfrente a un conflicto de este tipo tuve la suerte de dejar claro que cada uno tenía una determinada responsabilidad en el equipo de trabajo y ello anulaba cualquier clase de privilegios entre » antiguos y nuevos».

    • lula dice:

      Miguel

      Lo de antigüedad es un grado es algo que está perdiendo porque en las empresas que solo quieren tener gente nueva y barata. Ahora solo hay jefes y jóvenes.
      Para mi los «antiguos» eran una referencia aunque a veces nos chinchasen con lo de ¡aparta nuevo!

  2. Cata dice:

    Yo tuve que hacer algo parecido hace un mes (estudio un ciclo formativo de grado superior). Me encantan estas cosas!Las actividades manuales son lo mejor de la escuela!

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