El primer día

You may also like...

4 Responses

  1. El “primer día” es…. como el primer amor: imposible de olvidar. Su añoranza soporta las posibles–o seguras–decepciones.

    • lula says:

      Si, lo “primero de todo” siempre se recuerda y se recuerda con cariño. Aquellos años fueron los más divertidos aunque tuve la oportunidad de otro “amor laboral” que contaré alguna vez

  2. rrio says:

    Hay que ver la mala fama que cogemos alguno, por el simple hecho de llevar el pelo un poco más largo de lo normal, e ir al trabajo con unas sandalias (no chanclas) que en pleno mes de agosto era lo apropiado…

    … en la calle, porque en la oficina, especialmente en uno de los laboratorios, hacia un frio polar…

    … por lo que las sandalias duraron bien poco, que no la bolsa famosa.

    De todas formas, es cierto, estar mal pagado siempre te da mas libertad formal.

    Aunque no he cambiado demasiadas veces de trabajo, sí he de decir que en realidad este primer recibimiento fué el mejor de todos los que he tenido después. Bueno este y el que me hicieron en Minamitama, muchos años después…

    … pero eso es otra historia…

    • lula says:

      Te recuerdo como si fuera ayer.
      Recojo el comentario sobre las chanclas y voy a hacer un replace por sandalias que te sube un grado en la escala de la elegancia.
      Recuerdo que en el Iberia Mart en verano hacía frío, no solo en el laboratorio. Te imagino con lo pies helados.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>